UN ESPACIO PARA DESPLEGAR ALAS Y EMPRENDER VUELO,EN LA BÙSQUEDA INCESANTE DE MI PROPIO SER.
Apareciò en mi vida,cuando yo sentìa que el otoño se instalaba lenta pero inexorablemente en mi alma...pero era primavera en Japòn y al verlo por primera vez supe que era èl, la persona que siempre esperè, el que viviò escondido aquì,en el fondo sagrado de mis ìntimos sueños, en el espacio secreto que nadie podìa percibir y que nada podìa vulnerar.
Las hojas del sakura habìan sido arrastradas por el viento, pero aùn era primavera. Y de pronto, volvì a tener quince años, con mis sueños intactos y mi alma blanca.
Era increìble descubrir que el amor era posible, que podìa materializar mis sentimientos a su lado y que èl estaba dispuesto a enfrentar conmigo el reto de volver a intentarlo, de reconstruìr nuestras vidas, de ser otra vez, èl y yo, creando nuestro mundo perfecto.
Si tuviera que resumir mi vida en pocas palabras, lo situarìa en dos etapas: antes de èl y despuès de èl; porque antes fuè el caos y despuès, la paz; Paz para pensar otra vez en mì como persona, para encontrarme conmigo misma y aceptarme con mis defectos y mis carencias y saber que aùn puedo lograr cosas en esta vida.
Atrapo cada segundo como si fuera el ùltimo, porque sè que efectìvamente, puede ser el ùltimo y es la forma en que veo la vida ahora. Cuando tenìa veinte años, no valoraba el tiempo porque este era solo una idea abstracta en mi mente, como las extrañas creaciones de los pintores de moda en aquellos tiempos y los dìas se fueron diluyendo en la confusa aceptaciòn del "serà despuès" que le dì a mis sueños frustrados.
Recuerdo aquella mañana de Junio... Ese dìa, yo tenìa el encargo de atender el comedor de la fàbrica donde laboraba entonces y èl entrò con su uniforme blanco -impecable y nuevo- y se dirigiò a mi encuentro (no tenìa opciòn ya que era la ùnica que se encontraba en el lugar), me hizo algunas preguntas porque era su primer dìa de trabajo y buscaba a la encargada de la Empresa para que lo llevara a su nuevo puesto de trabajo. No sè que pensò èl, pero yo desde ese momento, sentì que nada volverìa a ser igual.
Sabemos que en esta etapa no todo es igual, pero tal vez, esa diferencia lo hace màs especial. No hay lugar para la inseguridad emocional, los celos, los egoìsmos y todas aquellas cosas que un tiempo atràs, ensombrecieron nuestras vidas.
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